DETÉN EL TIEMPO JUSTO AQUÍ:
En su mirada de hoy y en la emoción de verle crecer.
Llevo más de 25 años guardando lo que el tiempo no puede borrar: la personalidad de tu hijo y vuestro orgullo al mirarle.
Sé perfectamente lo que sientes al verle hoy.
Son 10 AÑOS de recuerdos que parecen haber pasado en un suspiro.
De repente, ahí está: en ese punto mágico donde aún conserva su esencia de niño, pero ya empieza a asomar la persona que será mañana.
A lo largo de toda mi trayectoria dedicada a capturar esta transición en mi estudio de Elche, he aprendido algo fundamental:
Mi trabajo no consiste en hacer fotos...
Consiste en crear la CALMA NECESARIA para que su mirada auténtica aparezca.
MI MAYOR PASIÓN ES EL TRATO CON ELLOS.
Me gusta que se sientan únicos, escuchados y protagonistas de su propia historia.
Es ese respeto por su forma de ser lo que hace que, años después, esos mismos niños vuelvan a visitarme ya de adultos.
“Menchu, nunca olvidaré lo especial que me hiciste sentir aquel día”.
EN MI ESTUDIO EL RELOJ SE PARA.
Mi recomendación siempre es la misma: venid los dos, mamá y papá.
Quiero que este sea un paréntesis para vosotros. Un tiempo sin prisas para disfrutar juntos y ver cómo vuestro hijo o hija florece ante la cámara.
Nos tomamos el tiempo que haga falta para que la timidez se convierta en una SONRISA DE VERDAD.
ESTARÉ A TU LADO EN CADA PASO.
Entiendo los nervios y los mil detalles que tienes en la cabeza estos meses.
Por eso, me gusta ser tu apoyo:
Desde daros ideas para la organización hasta ayudarte personalmente a vestir a los niños o enseñarles a hacer ese LAZO PERFECTO.
Mi estudio es un lugar donde compartimos confidencias y hablamos de la vida mientras creamos belleza.
Para mí, no sois solo clientes; sois familias que termináis siendo amigos.
Y es desde esa confianza desde donde construyo vuestro LEGADO FAMILIAR:
Un tesoro que os permitirá volver a este instante exacto cada vez que abráis su álbum.